La digitalización 3D industrial es uno de los grandes revulsivos en las empresas del siglo XXI. La incorporación de escáneres 3D, tanto en grandes fábricas como en PYMES, ayuda a extraer en un archivo STL un modelo en 3D que pueda servir para su posterior fabricación a través de una impresora 3D, para aplicar mejoras sobre la pieza en caso de no poseer el archivo CAD original o simplemente para su conservación en formato digital (siendo de especial utilidad para la conservación y gestión del patrimonio cultural).
El escáner 3D se usa, no obstante, no sólo en el sector del arte y patrimonio sino que también tiene aplicaciones en el sector médico, en el sector educativo (introduciendo la tecnología 3D tanto en K12, FP o Universidad) o en el sector industrial. De hecho, la fabricación aditiva y la digitalización 3D forman parte de las tecnologías que se engloban bajo el concepto de industria 4.0 o cuarta revolución industrial, que fomenta la interconexión en la empresa y la independencia frente a empresas externas.
Para tener acceso a información completa y concisa sobre las ventajas del escaneado 3D y de los usos que puede tener un escáner 3D y una impresora 3D a nivel profesional.