La deslocalización industrial y la Impresión 3D contra el Coronavirus

El Coronavirus y la impresión 3D, sin duda dos temas de portada para este 2020, pero ¿qué relación directa tendrá este tipo de tecnología de vanguardia con un virus que está poniendo en alerta a la población de todo el planeta? 

Efectivamente la fabricación aditiva puede influir de forma muy significativa no sólo a la no propagación del virus sino a la mejora de la economía que, como veremos a continuación, se ve muy afectada en estos casos.

El Coronavirus y la economía mundial

El Coronavirus acapara los titulares no solo por ser un tema de salud pública sino por las consecuencias mundiales que este tipo de epidemias tienen en la economía.

Se ha estimado que la inesperada propagación del virus supondrá una pérdida monetaria a nivel internacional de cerca de los 300.000 millones de dólares sólo en el primer trimestre del año. Y esto es porque cerca de cinco millones de compañías mundiales tienen algún tipo de relación con el gigante asiático. De hecho en España se localizan 1.255 sucursales de empresas con sede en los territorios más afectados por el Coronavirus en China.

Jordi Damià, CEO de Setesca y profesor de EADA Business School señaló textualmente en una de sus últimas entrevistas:

“Esta crisis puede afectar a la economía mundial y, sobre todo, al modo en el que se producen actualmente los productos a nivel mundial”

¿Cómo podría la Impresión 3D evitar una epidemia similar?

La impresión 3D protagoniza lo que muchos llaman la cuarta revolución industrial y no es para menos, pues conforme pasa el tiempo encontramos ventajas añadidas que ponen a la fabricación aditiva en cabeza en cuanto a métodos de fabricación se refiere.

Éste tipo de tecnología presenta innumerables ventajas con respecto a la fabricación tradicional, pero uno de los más importantes y con el que se relaciona directamente el Coronavirus y la economía mundial es la descentralización de la producción. Dicho de otro modo: deslocalización industrial e impresión 3D.

Como hemos citado anteriormente China es uno de los mayores exportadores de productos a nivel mundial, además grandes empresas cuentan con fábricas de producción en éste país, como el caso de Apple. 

El temor por la propagación del virus entre las personas que trabajan en las fábricas ha generado retrasos en diversos envíos por la preocupación por un posible contagio por recibir productos chinos. 

La introducción del sistema de trabajo con impresoras 3D evita este tipo de problemas ya que los únicos materiales que se envían de una fábrica a otra son archivos STL en formato digital.

Es esencial que las empresas tomen conciencia y valoren el riesgo que supone centralizar la producción pese a que esta sea más barata, ya que las consecuencias de depender así de un centro único de producción pueden ser nefastas”  Comenta Damià. 

La deslocalización de producción con impresoras 3D es la solución.

Según el experto, la descentralización de la producción, el teletrabajo y la apuesta por las herramientas de la nueva era industrial serán los pilares fundamentales para una nueva economía mundial.

Por estos motivos se considera necesario apostar por un cambio en el modelo productivo enfocándose en la producción deslocalizada que, a parte de evitar propagaciones epidémicas como en el caso del Coronavirus, elude costes logísticos para poner su granito de arena en el desarrollo de un mundo sostenible. 

De esta forma, la transformación digital y la deslocalización de la producción son y serán la clave para forjar una economía mundial a prueba de cualquier adversidad, parece ser que surge con fuerza el binomio deslocalización industrial e impresión 3D.